martes, 9 de noviembre de 2010

Antuané

Quisiera escribir mis versos con mis lágrimas,
quisiera escribir :
Terminé contigo ayer.
La leyenda de tus ojos mirando a otra parte
queriendo llorar.

Quisiera escribir :
guardo un te amo impedido,
un corazón en el orgullo prendido
no queriendo latir
ni hablar.

Quisiera escribir mis versos con mis lágrimas
dejar un espacio abierto para olvidarte sin olvidar que te sigo recordando
en cada noche de nubes bajas
con estrellas lejanas y tristes.

Quisiera enmendar,
recuperar,
volver,
a tus brazos en mi cuello prendidos,
a tus ojos bríos,
a tus labios en mi boca amando hasta más no cesar.

Hoy contemplo el vacío interior.
Hoy recibo el golpe.
Hoy aprendo del castigo y una vez redimido a tu ausencia te pregunto:
¡ en dónde estas !

Quisiera escribir mis versos con mis lágrimas
No sé si los lea Dios.
No se si los leas tú.
Sólo quiero decirle al Universo indiferente:
te amo con todas mis fuerzas posibles
y con las que aún no consigo tener.

He tocado fondo en esta noche.
Me he perdido.
Me he sumido en lo más obscuro de las sombras
buscando tu luz.

Por lo que mas quieran
ustedes que hoy leen mis versos
si en caso no la viera volver
díganle que aquí termina mi vida
que no queda en mi corazón mas espacio
sólo para la soledad.

Díganle que en un tiempo muy aparte
de todo imposible formado
mi alma aún la busca postrada
en su humildad.

Díganle que aún estando separados
la esperanza del amor no desfallece
que si es posible alcanzar el infinito si se vuelve
a la vida por el camino del perdón.

¡ Oh ustedes,
Ay de mi si no la vieran volver !

Quiero que miren hacia el cadalso
los días finales de mi existencia
las últimas frases escritas
por la historia de nuestro inmenso amor.

Quiero que la muerte me encuentre
frente a la luz de su rostro de luna
en un beso intenso que me diga a mi siempre
que no me consigue olvidar.

Hoy se vuelve a dibujar la esperanza
en mi alma y junto a ella,
el suspiro de la emoción me embarga hasta más no poder.

Sé que estas siendo castigada por el tiempo.
Sé que me extrañas.
Sé que le dices a la nada estando a solas que me quieres
que apegada a la almohada me lloras
recordando los momentos vividos.

¡ Por favor !,
Si sientes que de la mano de Dios las puertas de tu orgullo se abren
ten presente que mi querer entero en algún lugar del mundo te espera.
Sólo contigo a mi lado se podrán escribir nuevas páginas.
Sólo contigo...
pintaré mi cielo en invierno de color primavera
podré decirle a todo el mundo esta vez más fuerte:

¡ Mírenme !
Ya no brillan en mis ojos más historias tristes.
Ya no escriben más mis versos con dolor,....
..mis lágrimas.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tengo

Tengo una mirada para ti
Quiero que la mires....
Que la sientas.
Tengo una canción de esas que te hacen llorar de pronto
escondida en mis palabras.

Quiero entregarte el mundo
Pues el mundo a mi me sobra.
Quiero que te lleves los recuerdos
en un papel manchado con tu lápiz labial
atrás muy atrás de mis lágrimas.

Te dejé un poco de mi emoción parsimoniosa.
Algo del frenesí de febrero en día de enamorados.
Te escondí esas cosas bellas que te quise regalar de mi alma.
para cuando te acuerdes que también te amé.

No le dije a Dios estando ajeno aquella noche
que eras el ser más odiado del mundo
No se lo dije pero se lo alcance a decir después
cuando te daba aquel beso
cuando te ibas.

Hoy la página se vuelve a escribir
en cada estrella blanca que adorna a este cielo hermoso.
Se escribe y se lee en cada una lo que siempre guardamos
tu nombre en mi corazón
mis detalles en el tuyo.

Ojalá nunca puedan olvidarse
Ojalá que en cada noche se recuerde que deben de llorar
cuando alguien les diga que les ama
cuando se desvivan por el amor natural
y no puedan ni siquiera rozarlo.

Te envío con franqueza el deseo de dejar mi orgullo
tras no poder decir las cosas en su momento
El suspiro de amor al saberte tan linda esperando por mi
y no atreverme a intentarlo nuevamente.

Y finalmente
el ruego guardado para que te salgan bien las cosas
aunque no vuelvas a pasar por mi
aunque nos lloremos tanto
y no puedas recibir nunca de mis ojos
esa mirada
esa palabra
esa canción
todo ese mundo de amor que tenía para ti.

lunes, 26 de julio de 2010

666

Desde las sombras te escribe a escondidas,
tu hijo,
el hombre más odiado del mundo.
Desde la fría loza,
entumecido.
Desde esta celda a oscuras solitario y enfermo
el llamado: seis cientos sesenta y seis.

Te escribe,
para reirse de tu promesa de vida eterna,
para burlarse de la creencia de que existe una fe
que mueve montañas.

Pues han sido tan fuertes los golpes,
los gritos de "basta" callados,
las noches de hambre y de sed,
las frustraciones continuas.

¡ Si !
¡ Yo maté !
Yo me perdí en la droga, en el alcohol.
Yo dejé mil familias llorando destruidas.
Mi madre, mi padre, mis hijos, mis amigos....¡ mi amor !.

¿ Acaso la piedra moviste ?
¿ No fue mi corazón tan tuyo tantas veces ?
Cuando en tu casa oraba por todos menos por mi
¡ No me viste, tú , Dios de los Buenos !.

De pronto una lágrima negra ensucia
las arrugas de mi rostro decaído.
De repente, el cayado que sostenía mi esperanza
se rompe, se hace cenizas.

¡ Y dónde estas ahora !

El cielo también cubre en las noches
mi infierno
no lo olvides.

No olvides que fui siempre yo
aunque los años de mi sentencia hayan sido tantos.
El tiempo demacra el cuerpo
mas no el alma.

Hoy me suprimen los sueños,
me suprimen los derechos de humanidad.
Hoy me dicen que me olvide de vivir
mas yo miro en la distancia el campanario de tu iglesia y me pregunto...
¿ Dónde estas tú ?

Sólo recuerda que si me fui de tu cuidado
hoy soy la oveja perdida que le hace falta a tu rebaño.
Te dejé una petición al pie de mi celda:

¡ Por favor !,
Desde el umbral de mis ruegos te lo imploro:
¡ acuerdate de mi !.
Soy el hombre más malo del mundo, ¡ el peor !.
Tu hijo,
el seis cientos sesenta y seis.

Termino Contigo

Termino contigo para nunca acordarme
de las cosas compartidas,
de lo poco juntos.
Para no acordarme de tu forma de reír,
de mirar.
Para no contar de nuevo nuestras innumerables peleas.

Termino contigo, y sin llorar, sin reclamar.
Aunque tú muy bien sepas adivinar mi desvarío.
Aunque me trague otra vez las mil cosas que antes no pude decir:
Ese "te odio" atrapado en el alma.

Termino,
sin saber a ciencia cierta qué será de mi después.
Si por una mala jugada del destino
volveré a verte.

Y desde dentro,
desde lo más sincero que un ser humano pueda decir
termino contigo guardando
lo mejor del amor.

Hoy vuelvo a conocer el abismo,
el fracaso en ese viaje sentimental del ser.
Vuelvo a enfermarme sin ser inmune
de eso que todos llamamos " recuerdos".

¡ Y que recuerdos !
Tu mirada saliendo de entre luces en aquella noche.
Tus besos, tu sonrisa despertando en la mañana
en mí una inmensa alegría.

Pero termino contigo....
Termino contigo y termino con ambos.

Sin tener derecho, preso de mi soledad
me refugio en la rabia y en el silencio de mi corazón
y como todo ser humano me quiebro.

¡ Oh Dios mío !.
Puede sonar tan sencillo decirle a quien tú quieres: no quiero verte, ¡ te odio !
Mas qué difícil es decirle a quien tu odias: regresa pronto por favor, te amo,
¡ te amo tanto !.

miércoles, 7 de abril de 2010

Quiero sexo

Quiero sexo, sexo, sobre todas las cosas.
Una mujer desnuda, ¡ senos !.
Miradas que me atraigan.
Quiero sexo, envenenarme de carne,
de besos sucios y prohibidos.

Quiero sexo, sexo, solamente sexo.
El mundo me estorba mas yo continuo
en el placentero universo del éxtasis puro
bajo la piel fría de una mujer de la calle
vendida a la miseria con humildad.

Quiero penetrar, quiero besar.
Quiero rendirme y no regresar de este vicio.
Una sonrisa me tienta entre la oscuridad
mostrando la entrepierna con una caricia.

Quiero sentir elevarme muy alto
sobre el hedor intenso de la insignificancia,
regalar mi alma sin ver quién me juzga,
quién o qué me retiene en el vacío.

Quiero sexo, sexo y nada más.
Mi vida entera por una vagina húmeda,
por un par de nalgas excitando
los sentidos ocultos de mi miembro viril.

Quiero sexo y no me importa a quién engaño
si soy yo quien la mentira recibe.
No me importa si quedo por todos marginado.
Tan sólo me interesa del momento gozar.

No me importa que digan y después murmuren
las mentes que saben que no soy feliz.
Del dinero ahorrado y del tiempo perdido
y que ahora anhelo para un loco placer.

Quiero sexo, sexo y sexo.
Ahora lo sé, el amor no existe.
Porque no tienes ganas, por tus prejuicios.
Te cubres de mi deseo sabiéndome perro
de tu aliento caliente y de tu piel.

Mañana en la calle por demás solitario
mi pasión venderé a quien la quiera por comida,
alterando con rabia nuestro itinerario,
sabiendo en el fondo y sin que nada reciba
que tú y más nadie eres y por siempre serás,
aunque ya no me toques,
el gran amor de mi vida

Mamá y Yo

Mamá me mira hay veces como queriendo llorar...

Desde la ventana la flor es seca
por el sol del verano cantor.

Asfixiándome
me aprietan el pecho
las culpas no reconocidas,
la falta de una autonomía sentimental.

Es martes, es tarde
y no se ha ido.
El tumor que tiene no le ha destrozado el cráneo.
Me observa por ratos y me sonríe
cual mar que entrega y quita el flagelo lento de sus olas.

Es todo un alivio, una oración,
un poema a la ternura
cuando con sus caricias retiene mi corazón y hace
vano el intento mio de dejarla.

Mañana será otro día. Mañana,
sus ojos estarán otra vez en el paso de mi mente olvidadiza,
en la ventana
donde la tristeza y la soledad distorsionaron nuestras vidas.

¡ Mamá, es el ser más maravilloso !
Dios sólo sabe de Gloria cuando la tengo a mi lado.
Es la sublimidad del amor
cuando en sus brazos me siento el hombre más fuerte del mundo.

Mamá, es ese apoyo, esa mano infaltable.
Es ese cayado que sostiene mi vida.
Por mi error, la distante, la inerte,
¡ la abandonada !.

Ahora entiendo.
Cuántas cosas me dijiste.
Cuántas más no te supe comprender.
¡ Qué tarde es sentirse arrepentido ahora, Mamá !

Mira, oh Dios, a mi ángel en el cielo.
Desde su minúsculo espacio azul....

Mamá me mira hay veces como queriendo llorar

La Escalera del Destino

Alcanzo La Escalera del Destino,
un día,
cuando al sol no se le antojó brillar,
cuando a la luna
no se le vio más como una estrella.

La alcanzo
y abrazo como un naufrago a la arena
su inesperado peldaño,
ese "hay veces extinguido milagro para poder vivir".

¿ Y quién pudiese atreverse a definirme ?
¿ Quién con su sano o vano juicio
pudiese superar mi apogeo en el peldaño
abrazando algún otro inalcanzable desafío ?.

Hoy,tengo la más certera sensación
de que existe alguien allá arriba que me llama.
Alguien, quien ha visto mi mirada flotar
sobre los escombros de este mundo destruido.

La Escalera del Destino.
La zigzagueante secuencia por seguir.
La intercalada serie de peldaños,
antes, tan imposibles y llorados por mi;
es hoy la base de mi inicio,
la luz imaginaria al final del puente.

Quisiera conocer qué puede ser
poner los pies sobre el siguiente peldaño,
qué puede ser, sobrevivir tras la emoción,
qué puede ser sentir mi corazón,
tener un nuevo sueño en el alma.

Hoy dejo una lágrima caer
y no me importa por quién es.
Hoy, alcanzando La Escalera del Destino
me atrevo a subir a mi suerte
y no miro atrás.

domingo, 28 de marzo de 2010

La Piedra Negra

Tiene mi mano una Piedra Negra.
De castigo.
Un día alguien me la dio y se fue
por sólo ver al sol desde la orilla.

Desde entonces es el sol
esa esfera amarillenta que al anochecer desaparece,
una distorsionada silueta
dibujada en un papel frente a mi cuarto.

El cielo,
es una sabana roja que me cubre de recuerdos,
un desconocido criminado en la avenida,
la lágrima callada que he retenido en mi alma tanto tiempo.

El aire que respiro,
es nicotina barata que ingresa por mi ventana,
una masa negra y deforme
salida de tubos gigantezcos
junto a un intenso olor a pintura de base.

El mar,
es ese charco que ha dejado un perro al pie del poste,
una gota de lluvia en el cristal empañado
donde también puse mi rostro.

La rosa,
es ese tallo seco en el jardín de margaritas,
un leño viejo y humeante,
el verso que nunca terminé en la soledad.

Si, así es mi paisaje.
Mi mundo.
Negro.
Como la piedra que en mi mano existe.
Hay veces dudo mucho que quien me la dio vaya a volver.

La piedra, La piedra Negra...

No me odies, Dios mío, por cobarde.
Hoy no quiero ver al sol desde la orilla.

Luz de Sol

Voy a subir a la cima más alta para verte,
Luz de Sol, de vida.
Yo no canté como lo hicieron las especies.
Yo
me encerré a esperarte.

Desde mi rincón la gana me consume,
me va dominando.
Nunca supe en mi vida lo que es ilusión.
Tengo miedo, ¡ pavor !
Pero quiero ir.

Quiero alcanzar el cielo.
Formarme una nube de la espuma blanca
para que llueva sobre quien yo quiera y pueda
después esconderme.

Te quise tanto, mucho antes de encontrarte.
Te amé más que a mi mismo.
Fuiste Dios el que me cuida muchas veces
y aún ahora.

No hay canto mío, ¡ no lo hay !
Sólo silencio, premura de dolor y suplicio.
De repente no te sea suficiente,
oh, implorado sueño mío.

¡ Mira, mira cómo desde mi alma
todo en mi se derrumba !
La ausencia de amor y de cariño no me endurece por dentro
¡ me destruye !

Hoy cuando pueda verte al fin
te ofreceré el río seco de mis lágrimas,
el aire que respiro del jardín,
mi ensombrecida vida.

Cuando se haya ido la noche.
Cuando ya de todo y de todos se aleje.
Cuando se arrincone en mi lugar.
Cuando me encuentre en abandono.

Voy a subir a la cima más alta, ¡ voy !
Para pedirte perdón.
Para darte la razón que tuve al huir de ti.
Esa que tanto me pediste:
La llave de la prisión en la que he estado tanto tiempo
desde su triste adiós.

Voy a subir, ¡ subir !
Dios,
cómo no sé si caer.
Ahora que te asomas en la linea horizontal me doy cuenta de todo.

¡ Oh, Luz de Sol !
En el instante más sublime de mi soledad.
Tú, ella y yo
¡ juntos !
Así, y para siempre así.

Péndulo

Tengo un corazón de piedra y un alma de agua.
Con ellos enfrento al mundo.
Con ellos
y con mi soledad ansiada
me encierro en mi cuarto a llorar.

No río
si no es de vez en cuando, si puedo.
Hay veces en mis paredes oscuras
desde el sueño me dibujo una luz.

Y rezo
una plegaria al borde del alma
bajo una tormenta de inmisericorde y dolor
dejando atrás
sitios ajenos.

No es Dios, para mi, el que ordena y canta con sus ángeles.
No, ¡ y lo aseguro !
Porque no existe rajadura aún en la piedra
que me haga cambiar.

Hoy soy ese ente invisible
que se aparta de su universo circular
sobre la almohada dura
mirando a su familia cada vez menos.

Quisiera
tener en mi mano el revolver, la navaja
que me traslade a mi iluminado despertar.
Tener frío sin quedar horrorizado
al ver la sangre negra correr
de todas esas penas sobre mi apiladas.

Tengo un corazón de piedra, es cierto.
Tan pero tan insensible a todo.
Que hoy cuando abra la ventana de mi cuarto
respiraré del vacío.

Veré caer la lluvia, venir al sol
desde el cristal opacado de mis ojos
y ansiaré estar muerto
hundido en una alegría falsa llena de llanto
sosteniendo el Péndulo agitado
de mi alma de agua.

Tenue

Levanto del suelo, levanto
un hombre, un pueblo, una intención.
Para ver si tú puedes mirarme,
mirarme y callar.

Levanto y dejo caer
los brazos, la palabra, el corazón.
Exhausto, para que pueda enfermarte
con mis tontos logros.

Sé que no estarás más allí para reírte, lo sé.
Aunque te vea rondando por mis sentimientos
nunca caminaremos juntos los dos como extraños.
Tú caminas yo....
me arrastro.

Trataré de ver el amanecer y la noche sin ser un cobarde,
de no lanzar
más piedras que reboten en mi rostro
porque si no está el mar en mi serenidad
yo soy esa orilla desierta que comienza y termina
cual callejón de tres focos sin salida.

Levanto del suelo, levanto muy alto
¿ Qué levanto dije ?
Ya no puedo más hombre, más pueblo, más intención
¡ Estoy a mis treinta cansado !
Hoy soy simplemente eso que tanto no quise ser.

jueves, 4 de marzo de 2010

Precipicio

Cae mi mente al abismo del silencio repentino.
Tratando de asirse de la soga de la realidad
no logra atrapar ningún momento.
Cae y cae y todos miran indiferentes.
Nadie hace nada en el mundo donde se amarran las vidas a los sueños.

De pronto, se abre un espacio diminuto
cual rosa, cual niño resplandor del cielo
y en ese instante divino pero aún en negro
logro verte y te me quedas viendo tan sólo para herirme.

No es sólo tu mirada hermosa
No es sólo tu sonrisa bella
Todo se convierte en el vasto paisaje de una realidad imaginada
y en ella
me enamoro y vuelvo a soñar.

Tú,
no eres el nombre que esperaba repetir de noche.
Pero es tu dulzura lo que espero siempre al caer la tarde.
Tú,
no eres esa musa de mis letras.
Pero escribes en mi corazón y en mi alma tantas cosas bellas.

El abismo no es muy hondo
y es tan amplio este espacio diminuto
que en el papiro de las lineas de mi recordar
puedo guardarlos para siempre verlos luego.

La mente ha llegado hasta el fondo del abismo
Reponiéndose,
ha atrapado su momento y pensando en tus labios ha empezado a subir
Hoy te llora rebozando de emoción y te dice junto a un coro de ángeles inventado:
Mi bella linda
Eres mucho más de lo que había esperado para mi.

Atado de Nubes

Busco tus ojos en un atado de nubes de invierno.
Allá
lejos aparecen y se van.
Donde estoy loco yo
sólo existen sueños de amor en fantasía.

Te entrego mis manos cansadas.
Cerrando la vista, acaricio las tuyas y están frías,
ausentes
de amor, de calor.
Donde estoy triste
sólo puedo mantenerme consolado en el delirio de sentirte casi real en mi.

Te envío un beso,
un beso tierno creyendo ser aquel.
Donde estoy te espero mas no me besas tú.
Y es tan cruel lo que se queda en el corazón.

Deseo o desgano del destino
¡ Que vaya a ser !
Tengo tu recuerdo en el mejor momento de mi soledad y en ella
no te digo te amo nunca,
te digo algo más.

viernes, 29 de enero de 2010

En un rincón de mi mente

En un rincón pequeño de mi mente
busco tu rostro para lastimarme
para pintar el paisaje mas bello que hallé en mi vida,
tus ojos verdes.
Cual crayola por la mano de un niño
dan color a mi esperanza y a los sueños que un día en ellos abandoné.

Fueron mi vida
los miles de tropiezos, la cobardía, el recuerdo en mi balcón
Ahora con los años en mi mano
me paro frente a ti y te digo lo tanto que te amo.

Si,
no servirá de nada buscar otra mirada y escoger,
Estando todo el tiempo seducido por tu encanto
tus ojos verdes,
han sido para mi más que un infierno,
que una caricia de Dios.

jueves, 28 de enero de 2010

Represión OH

Ayer vino Dios a ver mi casa.
Estaba yo tan ebrio, tan cansado.
No lo vi.

Vino según cuentan con la esperanza bajo el brazo.
No usó una copiadora ni el famoso Internet.
Lo trajo en los dibujos de mi hijo.
En esos tantos garabatos que había hecho para mi.

Ayer vino Dios, ¡ vino el Demonio !
No sé quién vino.
No sé a quién le abrí la puerta.
¡ Sólo la abrí !

Estaba tan claro todo.
Tan oscuro a la vez.
No recuerdo ya mucho.
Sólo que en medio de mi embriaguez gritaba tanto.

¿ Estaría Dios allí junto conmigo ?
¿ Estaría el Demonio cerca sentándose a tomar ?
¿ Estaría yo dispuesto a terminar con mi vida lentamente ?

No lo sé, ¡ No lo sé !

Seguía tan ebrio y cansado.
Quería alcanzar la puerta pronto.
Abrazar a quien fuese.
Pero no tuve la visión.
¡ No tuve piernas !

Caía y caía en el frío piso
hasta llegar al sillón de mis lamentos.
La puerta se cerraba y él se iba.
Se fue sin escuchar mi explicación.

Confundido, con el corazón destrozado.
Vomitando, con el alma dando pena.
Suplicaba con gritos y llanto su regreso.
El perdón de mis errores incontables.

¡ Ayer !, ¡ Fue ayer !
Que inútil
Vino Dios, no vino el Demonio.
No vino a ver mi casa, vino a verme a mi
¡ Era mi hijo !

Destino

Entre alarmas y bocinas que no terminan de aturdirme
te mando un beso, un "te quiero",
el deseo más sincero de felicidad.
Sé que estas en casa ansiosa, esperando por mi,
¡ Lo sé !
Esta vez no me lo perdonarás.

Te compré rosas rojas, ¡ tus preferidas!.
Tus chocolates suizos son con almendra, ¡ los probé!
En la foto que tengo en la guantera te ves tan linda, tan hermosa.
La he mirado
Dios, ya ni sé cuántas veces.

Recuerdo que me dijiste mentiroso y que te fuiste la otra vez.
Que ésta era la última oportunidad para volver.
Si, sé que hoy usas el vestido rojo que te dí
y que la cena, ésta cena
iba a hacer a nuestra noche mágica y hermosa.

¡ Perdóname !
Si sirve de algo que te lo pida aunque no,
no podrás creerme.
Te he fallado en un millón de veces y hasta más.
Te he dicho tanto que lo siento
y en ninguna de las veces que te lo dije merecí tu compasión.

Hoy estoy aquí cuando debía de estar allá, a tu lado.
Se ha hecho tarde y ningún auto se ha movido.
Una ambulancia veo venir apresurada
como tu tierna sonrisa a mi mente,
los momentos juntos,
como la lágrima que cae a mi mejilla al ver en mi todo perdido.

Si quieres, puedes odiarme.
¡ Rompe todo !, ¡Grita !, ¡ Maldíceme !
Me lo merezco, sabes.
¡ He sido tan imbécil !

Mariposa de papel.
Ver la luna blanca es tan maravilloso.
Allá, sobre el edificio más alto de la ciudad
la veo irse para siempre de mis ojos.

Vuelvo a oír el ruido de la ambulancia.
Esta vez al fin todos los autos se mueven.
Desde esta extraña oscuridad, con tanto frío en el cuerpo te doy gracias,
¡ mil gracias por todo, amor !
contigo....
fui muy feliz.

Mirada en Rojo

Miré tus ojos en rojo, queriéndome.
Me suplicaste un beso, un abrazo, un silencio.
Donde el marchito color de la aurora fallece
junto al lejano canto del viento y de las olas.

Miré tus ojos, tu boca,
tu cabello negro empapado de lluvia,
tus pechos erguidos, tu cuerpo desnudo,
tu pureza ofrecida sobre mi cama en penumbra.

Te dije, "te quiero", y tu no me oíste.
Te dí tanto de mí y no estabas contenta.
Te acaricié y te besé sin darme descanso.
Me consumí en tu piel hasta quererme morir.

Pensar que estabas de mi tan enamorada.
Que por ti olvidé dónde estaba mi vida.
Pensar que negué por amarte tantas cosas,
mi corazón, mi alma, ¡ a Dios!

Qué difícil es, conteniendo la mirada,
ahora entiendo, decirlo todo.

Después la mañana, el sol en el rostro.
Después, el miedo, la soledad en los ojos.
Miré los tuyos en rojo de nuevo.
Nos dimos tanto silencio.

Te lloré teniéndote en mis brazos, te supliqué.
"¡ Quedate!", te dije, con la voz entrecortada.
"No regreses a la vida del mundo otra vez a perderte".
Tú, sin oír más palabra, me dijiste adiós.

Hoy han pasado casi dos años.
Ninguna llamada, ninguna foto, ningún mensaje.
No sé si recuerdas cuántas cosas te dí.
Cuántas cosas dejaste incluyendo tu pena.

No sé si de algo me pueda servir,
con todo el deseo de que vuelvas a mi lado,
aceptar que ha sido todo mi culpa,
decirte, con la mano en el corazón
amor.....que lo siento tanto.

Mesa Redonda en Llamas

Mira los colores mundo
de la comprensión, de la voluntad.
Mira cómo se vuelven eternas:
tu promesa de dar el consejo,
tu bendita bendición,
tu "nunca más".

Ayer, por última vez
la llama de colores encendida.
Despertaron las risas, hubo baile,
hubo música sin fin por días.

Ayer, cantos hermanos
gritos de dolor los reemplazaban.
Vidas con futuro consumidas.
La llama se volvía roja,
¡ la llama amarillenta !

No vi mas tránsito en la calle.
No vi familias comprando, riendo.
No vi policías, ladrones
ni vendedores rondando,
sólo paredes derrumbarse,
chispas de luz en el cielo,
gritos que no eran cantos.

Ayer, las explosiones,
las sirenas, la gente impertinente,
el agua escasa, el caos vehicular,
el heroísmo luchando en el infierno.

Ayer, la autoridad
consternada a la llama prohibía.
Los periodistas, las primeras planas,
los retratos con las lágrimas en alto.

No hubo suerte para muchos.
Para uno, para diez, para más de cien.
Las horas aumentaron los cuerpos.
El fuego se llevó los nombres.
Mas con el humo y las cenizas al final sólo quedó,
entre el dolor y el horror,
la enseñanza.

sábado, 23 de enero de 2010

El Huracán

Hay veces,
cierro mis ojos casi involuntariamente.
De miedo.
Apenas logro contener el dolor tras los golpes.
¡La impotencia es tanta!

Hay veces,
grita y grita tanto sin parecer cesar.
Yo me escondo.
De miedo.
Bajo mi cama espero rezando el final del infierno.

¡Es el Huracán!
El que me dio la vida y hoy me esta deseando la muerte.
Es ese humano transformado.
Agigantado por una cruel inconsciencia.

De vientos rápidos y fuertes es.
De vientos
que llegan y azotan nuestras espaldas,
nuestros rostros y miembros.

Tan querido y tan ciego es.
Imposible contrariarlo porque mata.
Se alimenta de amenazas y de caprichos violentos
por sólo mostrarnos quién manda y quién decide.

Cuando llega muy tarde a casa
después de llorar, mamá me esconde y ella lo espera.
Lo ve, lo contiene,
temblando lo acaricia.
Mamá......¡ es tan valiente !

Después, muy después,
el Huracán continua con su obra infernal.
Primero, grita
luego agrede.
Mamá lo acepta siempre así y yo me escondo
cobarde a llorar.

Hoy cumplo un año más de vida y sin quererlo
después de tiempo con un sentimiento muy profundo lo vuelvo a recordar.
Entonces cierro mis ojos
casi involuntariamente
y le digo a Dios :
gracias, muchas gracias por quererme,
por olvidarme tanto,
por no estar aquí.

Un Lugar para mí

Aparece, aparece, lejana e infinita,
la luz del horizonte prometido.
Esta mirando mi ventana y enseña
mis sendas futuras, mi destino.

Aun yo entre cadenas celestes
mañanas largas le sigo suspirando.
Pienso en mí, en la vida y en tantas cosas
ahogando mis deseos de libertad.

¡Soy feliz!, ¡Lo juro!, ¡Lo soy!
Mas preso de mis antojos no me invaden
las risas, la dicha de mis parientes.
Encerrado en mi silencio sigo versando.

Las palabras que escribo son lágrimas.
Son hielo que se derrite a la luz candente.
Son piedras de un granizo de acero
que caen hiriendo, matando y destruyendo.

Muy exiliado de mi mundo, de la gente,
pienso en casa como si fuera un lugar vacío.
Los sentimientos tienen ojos, tienen piernas.
Caminan por mí y no los veo.

¡Quiero salir!, ¡Quiero ser libre!, Mas las voces
siguen hablando, siguen riendo.
Quiero quizás un lugar para mi solo.
Quiero, no sé, tal vez.......
un lugar para poder llorar.

Temple

Río tanto pero no estoy contento.
Odio tanto pero no estoy contento.
Las ganas de vengarme se reflejan
entre mis pestañas erizadas
y el hinchazón de mis pómulos rojizos.

Noche tras noche voy dejando en el silencio
la verdad que sólo algunos esperan.
Amigos o enemigos los tendré que vencer,
me digo con el alma partida,
con la voluntad indecisa y hastiada.

Tengo harto papel blanqueado.
Palabras que dan vueltas en mi mente cansada.
El juicio de mi verbo me irrita
no sabiendo lo que como fuego de un cráter
de mi pecho debo pronto extraer.

Y voy dejando pasar las lunas amarillas.
Las estrellas blancas que me miran desfilando.
Allá, entre las miles de galaxias contorneadas
junto a los sueños que he vivido llorando.

No estaré contento ni tranquilo.
Carcomido de tal odio, de tal venganza
mis puños temblorosos buscarán sin remedio
el rostro de ese falso compañero.

No estaré contento y seguiré callando
porque el silencio es para mí la fortaleza.
Podrán quejarse, amenazarme, y ofenderme.
Podrán burlarse y ante todos humillarme.
Mas cuando vean en mi sangre la verdad,
sabrán de mí,
de lo que sé,
sabrán por qué golpeado no he caído
¡ Por qué he vencido!

Realidad

Se escuchan azotes desde el cuarto adyacente,
lamentos, gritos espantosos.
¿Quién está causando éste martirio?
Pregunto.
De repente la puerta abierta y mis ojos
se cubren de miedo y de intriga.
La imagen que aparece no es muy clara.

¿Quién es?, ¡Quién!
Insisto.
Los nervios y el pánico entrecruzados,
unidos, me transforman totalmente
siendo el cobarde que nunca quise ser.

La imagen, ¿no era acaso muy pequeña?
¿un punto en el horizonte imposible?
Es ahora la amenaza que me causa
el más cruel y horrendo castigo psicológico.

La imagen enorme y confiada de sí misma
se aproxima a donde estoy lentamente.
Ha dejado a ese "alguien" en silencio,
mudo, no sé, quizás muerto.

¿Por qué no respondes a mi duda?
¡Quién eres!, ¡Por favor!, ¡Dímelo ya!
Al no responder mi supuesto verdugo
como una rata recurrí a las sombras.

La imagen se acercó y me miró detenidamente.
Fue tan clara para mí entonces.
Me dijo : A ti no te haré daño si me aceptas.
Traía en su frente, en su pecho y en sus manos su nombre,
se llamaba....Realidad.

Fruit

Arbolito de los Frutos Flojos
soy el fruto malogrado y sin color
que sostenido de tus tallos rojos
vive olvidado sin amigos, sin amor.

Arbolito de los Frutos Flojos
si te acuerdas de mi vida dile al fuego
que por salvarme de la muerte tus antojos
son contemplarlo, son recibirlo luego.

¡Por favor!
No le engañes, no le estés diciendo
a mi corazón ya agusanado de tanto sufrir
que su esperanza se esta extinguiendo,
que no le encuentras una razón para que pueda.....
¿sonreír?

Arbolito de los Frutos Flojos
si sobrevives dile a Dios que siempre nos escucha
que por evitarme aquí en mi alma más enojos
mis fuerzas continúan en la lucha
por vivir.

¿Acaso, acaso no merece navidad mi ramaje marchito y deslucido?
¿Acaso, no merece en soledad
volver a estar contigo y no caído?

¿Por qué, por qué te has olvidado tú de mí?
¿Por qué, ¡Por qué me secas!,
Por qué me alejas de ti?

Hará Dios otro árbol como éste nicho
en donde aún quiera a la vida
como un último capricho.
Hará Dios,
que el agua de la lluvia se acuerde de mí
para que así tú puedas volver
a contemplar al fuego.

Arbolito mío,
Arbolito de los Frutos Flojos,
que hoy le muestras mis lágrimas junto a tus hojas caídas;
tus hojas que tras el otoño han sido
convertidas en cenizas esparcidas
por éste mundo tan lejano y tan prohibido.

Para mí,
para el que se prende de tus tallos sin hablar
eres la única amistad que en ésta vida
le esta ayudando a respirar.

Para mí,
¡Para el que se ha podrido tanto!
Entre gusanos que carcomen eres la calma
que se apiada de mi llanto.

Quieras tú
acordarte y junto a tus frutos cobijarme.
Quieras tú
llegar a verme y con tus hojas abrigarme.

Por sólo amor
si algún día llego a caer de entre tus ramas
pide a Dios un último favor por mí :
saber si cuando escuche que me llamas
voy a poder estar allí
en ese sitio con el que siempre he soñado
entre tus hojas frescas, Arbolito,
entre tus frutos todos tintos, todos flojos...
todos hermosos.

viernes, 22 de enero de 2010

De Viento y Piedra

Los viernes por la tarde voy a la playa
para sentirme sol
mar y arena.

No soy de los que lloran al ver venir la aurora.
Yo no tengo pena en mi.
Mi corazón es de viento y piedra.

Como la arena, suelo ser deformado.
Sin embargo vuelvo a ser lo mismo siempre,
sabana vasta y humedecida.

Como el mar, suelo cantar libremente
con la brisa que es mi orquesta compañera.
Hay veces en mis olas espumosas
traigo conmigo el recuerdo de un amor.

Como el sol, suelo dormir
después de un día haciendo maravillas.
Mis rayos y mi fulgor cansados
hallan refugio entre la nube y la montaña.

Los viernes suelen ser días tan cortos para mi.
El viento viaja rápido y la piedra no es sólida.
Entonces ya no tengo corazón.
Entonces, la pena vuelve
y te extraño tanto.

miércoles, 13 de enero de 2010

Las Puertas de la Justicia

Se abren Las Puertas de la Justicia.
Mas no hay justos que las vean.
Están cayendo piedras desde el cielo pasado.
Pero el horizonte existe.


Caen trozos de papel con mensajes escritos.
Mas quien los envía trae la daga escondida.
Están los amigos ahogados por dentro.
Pero la voluntad de la unión prevalece.


Se hacen oscuros: el deber, la misión.
Manchan con sus lineas calladas.
La opción del triunfo en el pecho desfallece.
En falsa tranquilidad se pierde, ¡se queda!


Las puertas, entonces, abiertas por otros,
se van cerrando oxidadas.
La sombra de un traidor,
de un perdedor a sueldo
las mantiene lejanas, ¡imposibles!


Los justos se vuelven contra la mano amiga.
La venden por unas monedas, por ser del montón.
Ya no son justos ahora son fantasmas.
Son seres horrendos que se ríen, que se burlan
de la despedida, del vano intento.


Es cierto que las puertas están.
Es cierto permanecen inmóviles.
Tras ellas el abismo puede existir
siendo mejor que estar dentro.


Los justos ocultan sus rostros.
¡Los pocos justos!
Se marchan derrotados por la impotencia y el silencio
con sus míseras monedas.
Sólo esperan que el tiempo los vengue.
Que por sus pasos puedan volver trayendo
la justicia ansiada,
la bendita justicia esperada.

Me Acordé

Me acordé de ti,
un día de invierno lluvioso.
De ti.
De tus labios dulces cantando.

Me acordé de tu mirada.
No te imaginas cuánto la odié
en las veces que asegurabas amarme
aun sabiendo que todo terminaba.

Me acordé de tus gestos.
De lo mucho que decías ser sincera.
De la primera sonrisa.
Tan tierna y tan apática a la vez.

Me acordé de tus palabras.
De tus consejos de vida liberal.
De tu gozo insensible
viéndome sufrir en la distancia.

Me acordé de ti.
De los momentos especiales arruinados.
De tus celos inventados.
De esa pared de sentimientos falsos.

Me acordé de nuestras noches.
De tu miedo a mostrarte desnuda.
De la soledad en el sexo.
De la frialdad para el deseo.

Me acordé de nuestros días.
De la triste realidad que yo vivía.
De mi enojo repetido y callado
al ver la casa tan vacía.

Me acordé de ti.
De tus lágrimas cayendo aquella tarde.
Las que nunca creí que existían.
Y para ellas escribí estos versos.

Entonces reí,
reí tanto al verte derrotada.
Entonces viví
diciendo adiós para siempre a tus recuerdos.

Cadenas Gruesas

Puedo mirar la luz de un cielo pequeño.
Son mías, por un instante,
sus estrellas,
sus nubes lejanas que unidas copian
mis cadenas gruesas.
Son mías,
las sombras que pasan raudas,
las aves que de lo alto defecan.

Puedo mirar otros rostros cerca.
Mas mi llanto no miran, no sienten.
Se desganan, se van yendo con la última luz
de ese cielo lejano,
impedido,
quizás por mis cadenas gruesas,
quizás porque no lo vi nunca,
lo olvidé.

¡Oh Dios mío!
¡Cuánta justicia merecí!
Estando dentro el tiempo es el infierno.
Lo sabes tú, y te callas
¡Por qué!
Lo sabe el mundo inhumano que dejé.
Lo sabré yo si de las muñecas desprendo,
oxidadas,
mis únicas y verdaderas cadenas:
los años que siguen huyendo,
la desolación,
el miedo a la ingnorancia eterna.

lunes, 11 de enero de 2010

Lamina

Aún tras tu partida
canta el corazón, canta el alma
con la voz amarrada a la impotencia
al adiós involuntario del sueño.

Aún tras esperar un beso, solamente un beso,
un beso que no dijese el final nunca,
mis labios seguirían unidos a la suavidad horizontal
de tus labios.

Aún tras esperar de tus ojos una mirada similar,
el silencio circundando, el susurro de la brisa de un verano frente al mar.
Aun si todo esto no llegase
sería tan feliz gracias a ti
sería inmortal