jueves, 28 de enero de 2010

Destino

Entre alarmas y bocinas que no terminan de aturdirme
te mando un beso, un "te quiero",
el deseo más sincero de felicidad.
Sé que estas en casa ansiosa, esperando por mi,
¡ Lo sé !
Esta vez no me lo perdonarás.

Te compré rosas rojas, ¡ tus preferidas!.
Tus chocolates suizos son con almendra, ¡ los probé!
En la foto que tengo en la guantera te ves tan linda, tan hermosa.
La he mirado
Dios, ya ni sé cuántas veces.

Recuerdo que me dijiste mentiroso y que te fuiste la otra vez.
Que ésta era la última oportunidad para volver.
Si, sé que hoy usas el vestido rojo que te dí
y que la cena, ésta cena
iba a hacer a nuestra noche mágica y hermosa.

¡ Perdóname !
Si sirve de algo que te lo pida aunque no,
no podrás creerme.
Te he fallado en un millón de veces y hasta más.
Te he dicho tanto que lo siento
y en ninguna de las veces que te lo dije merecí tu compasión.

Hoy estoy aquí cuando debía de estar allá, a tu lado.
Se ha hecho tarde y ningún auto se ha movido.
Una ambulancia veo venir apresurada
como tu tierna sonrisa a mi mente,
los momentos juntos,
como la lágrima que cae a mi mejilla al ver en mi todo perdido.

Si quieres, puedes odiarme.
¡ Rompe todo !, ¡Grita !, ¡ Maldíceme !
Me lo merezco, sabes.
¡ He sido tan imbécil !

Mariposa de papel.
Ver la luna blanca es tan maravilloso.
Allá, sobre el edificio más alto de la ciudad
la veo irse para siempre de mis ojos.

Vuelvo a oír el ruido de la ambulancia.
Esta vez al fin todos los autos se mueven.
Desde esta extraña oscuridad, con tanto frío en el cuerpo te doy gracias,
¡ mil gracias por todo, amor !
contigo....
fui muy feliz.

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