lunes, 10 de enero de 2011

Histitipi, histitipi, histitape
Iban cantando los niños aguarunas
allá entre bosques, llanuras y pendientes,
allá entre rios, pantanos y lagunas.

Histitipi, histitipi, histitape

viernes, 7 de enero de 2011

Aquella Noche

Hubiera dado cuánto pudiera por decirte que te amaba aquella noche. Hubiera sido frágil como tú, débil como tú, dulce como dulce aquella vez lo fuiste. /Pero la piedra del miedo era enorme. La culpa era enorme. El camino largo obstruido por tantas ilusiones falsas impedía, me decía en el corazón que nunca serías para mí. /Te escribí cuanto verso pude inspirar. Busqué tu mirada en cada estrella alumbrante. Mas no encontré aquel fulgor que de tus ojos desprendías al mirarme siempre. Ni en la Luna que esperaba siempre algo más de mi. /Te llamé, estando frente a la nada. Te imploré cuántas veces me fue posible. Te busqué esa misma noche en el vendaval de mis sueños mágicos. Pero sólo encontré a nuestros rostros llorando en ellos. /Hubiera dado cuánto pudiera, en verdad. Te hubiera abrazado fuertemente ¡ besado! Te hubiera convencido para que nunca perdieras la esperanza de vernos juntos algún día. Pero todo fue como no quisimos. /Hoy, ya toda explicación está demás. Más aún cuando el valor que tanto presumía tener me es tan escaso. Miro tus lágrimas apunto de caer y no evito sentirme miserable. /Te tienes que ir muy lejos, ¡ Si !. ¡Oh, frágil cariño! Que distinto sería todo si yo........si yo hubiera.... /En medio del silencio. Ya es muy tarde. Y no sé qué más decir. /Desde lo más hondo de mi corazón, te pido perdón por haberme callado cuando pude haberte dicho la verdad de lo que sentía. Créeme. Hubiera dado cuanto pudiera porque supieras que te amaba tanto aquella noche. /Hoy no sé si más que antes. Sólo sé que si siento todo este dolor dentro de mí crecer es porque aún te pienso, porque te extraño, es porque aún te quiero tanto, amor.

Canto al adiós no querido

Al morir el día, cantan y cantan...tristes

Mi mar es un mar de suplicio
desde el día en que dejaste la playa.
Allá en la distancia vienes,
le digo a mi corazón que se pone a jugar a que es verdad
para no llorar conmigo.

Si,
sabes no se sonríe mucho desde el martes de tu adiós.
no se escribe tan feliz y tan romantico
desde el momento en que mi mano dejó tu mano aquella vez.

Al morir el día
cantan las gaviotas, cantan las olas, canta el pequeño universo
armado de la lástima que inspiran
mis lágrimas porque no estas aquí.

Cantan sin ser aves cantoras, cantan...
"volveré a verte en una semana, lo prometo".
Un eco que se introduce hasta lo más hondo de mi.
Un sentimiento confundido que de entre tantas emociones juntas
encuentra algo de dolor y de soledad
para ponerlo en mi alma.

Se repiten
tanto las tardes en la orilla escribiendo tu nombre en la arena,
como las noches de luna blanca enamorando
rezando cuanta oración aprendida
pidiéndole a Dios ya sin fuerza espiritual alguna
verte pronto volver.

¡ Volver !
Qué tan poco hombre me siento sin ti, amor mío.
Cómo quisiera que terminase ya todo si la vida me dijese que aún continuarás lejos de mí.

Al morir el día
al morir el día cantan y cantan .... tristes.
La tarde gris, el mar azul, la arena solitaria,
las gaviotas que parten lejos,
el mundo entero sin ti.

¡ Oh, que gran dolor !.
¡ Que inexplicable final a mi existir !

Ve, destino mío.
Termina ya el martirio que estoy sufriendo por su ausencia
¡ Hazme morir!
El vacío y la desdicha al corazón me llegan juntos.
Ella no volverá jamás.

martes, 9 de noviembre de 2010

Antuané

Quisiera escribir mis versos con mis lágrimas,
quisiera escribir :
Terminé contigo ayer.
La leyenda de tus ojos mirando a otra parte
queriendo llorar.

Quisiera escribir :
guardo un te amo impedido,
un corazón en el orgullo prendido
no queriendo latir
ni hablar.

Quisiera escribir mis versos con mis lágrimas
dejar un espacio abierto para olvidarte sin olvidar que te sigo recordando
en cada noche de nubes bajas
con estrellas lejanas y tristes.

Quisiera enmendar,
recuperar,
volver,
a tus brazos en mi cuello prendidos,
a tus ojos bríos,
a tus labios en mi boca amando hasta más no cesar.

Hoy contemplo el vacío interior.
Hoy recibo el golpe.
Hoy aprendo del castigo y una vez redimido a tu ausencia te pregunto:
¡ en dónde estas !

Quisiera escribir mis versos con mis lágrimas
No sé si los lea Dios.
No se si los leas tú.
Sólo quiero decirle al Universo indiferente:
te amo con todas mis fuerzas posibles
y con las que aún no consigo tener.

He tocado fondo en esta noche.
Me he perdido.
Me he sumido en lo más obscuro de las sombras
buscando tu luz.

Por lo que mas quieran
ustedes que hoy leen mis versos
si en caso no la viera volver
díganle que aquí termina mi vida
que no queda en mi corazón mas espacio
sólo para la soledad.

Díganle que en un tiempo muy aparte
de todo imposible formado
mi alma aún la busca postrada
en su humildad.

Díganle que aún estando separados
la esperanza del amor no desfallece
que si es posible alcanzar el infinito si se vuelve
a la vida por el camino del perdón.

¡ Oh ustedes,
Ay de mi si no la vieran volver !

Quiero que miren hacia el cadalso
los días finales de mi existencia
las últimas frases escritas
por la historia de nuestro inmenso amor.

Quiero que la muerte me encuentre
frente a la luz de su rostro de luna
en un beso intenso que me diga a mi siempre
que no me consigue olvidar.

Hoy se vuelve a dibujar la esperanza
en mi alma y junto a ella,
el suspiro de la emoción me embarga hasta más no poder.

Sé que estas siendo castigada por el tiempo.
Sé que me extrañas.
Sé que le dices a la nada estando a solas que me quieres
que apegada a la almohada me lloras
recordando los momentos vividos.

¡ Por favor !,
Si sientes que de la mano de Dios las puertas de tu orgullo se abren
ten presente que mi querer entero en algún lugar del mundo te espera.
Sólo contigo a mi lado se podrán escribir nuevas páginas.
Sólo contigo...
pintaré mi cielo en invierno de color primavera
podré decirle a todo el mundo esta vez más fuerte:

¡ Mírenme !
Ya no brillan en mis ojos más historias tristes.
Ya no escriben más mis versos con dolor,....
..mis lágrimas.

martes, 28 de septiembre de 2010

Tengo

Tengo una mirada para ti
Quiero que la mires....
Que la sientas.
Tengo una canción de esas que te hacen llorar de pronto
escondida en mis palabras.

Quiero entregarte el mundo
Pues el mundo a mi me sobra.
Quiero que te lleves los recuerdos
en un papel manchado con tu lápiz labial
atrás muy atrás de mis lágrimas.

Te dejé un poco de mi emoción parsimoniosa.
Algo del frenesí de febrero en día de enamorados.
Te escondí esas cosas bellas que te quise regalar de mi alma.
para cuando te acuerdes que también te amé.

No le dije a Dios estando ajeno aquella noche
que eras el ser más odiado del mundo
No se lo dije pero se lo alcance a decir después
cuando te daba aquel beso
cuando te ibas.

Hoy la página se vuelve a escribir
en cada estrella blanca que adorna a este cielo hermoso.
Se escribe y se lee en cada una lo que siempre guardamos
tu nombre en mi corazón
mis detalles en el tuyo.

Ojalá nunca puedan olvidarse
Ojalá que en cada noche se recuerde que deben de llorar
cuando alguien les diga que les ama
cuando se desvivan por el amor natural
y no puedan ni siquiera rozarlo.

Te envío con franqueza el deseo de dejar mi orgullo
tras no poder decir las cosas en su momento
El suspiro de amor al saberte tan linda esperando por mi
y no atreverme a intentarlo nuevamente.

Y finalmente
el ruego guardado para que te salgan bien las cosas
aunque no vuelvas a pasar por mi
aunque nos lloremos tanto
y no puedas recibir nunca de mis ojos
esa mirada
esa palabra
esa canción
todo ese mundo de amor que tenía para ti.

lunes, 26 de julio de 2010

666

Desde las sombras te escribe a escondidas,
tu hijo,
el hombre más odiado del mundo.
Desde la fría loza,
entumecido.
Desde esta celda a oscuras solitario y enfermo
el llamado: seis cientos sesenta y seis.

Te escribe,
para reirse de tu promesa de vida eterna,
para burlarse de la creencia de que existe una fe
que mueve montañas.

Pues han sido tan fuertes los golpes,
los gritos de "basta" callados,
las noches de hambre y de sed,
las frustraciones continuas.

¡ Si !
¡ Yo maté !
Yo me perdí en la droga, en el alcohol.
Yo dejé mil familias llorando destruidas.
Mi madre, mi padre, mis hijos, mis amigos....¡ mi amor !.

¿ Acaso la piedra moviste ?
¿ No fue mi corazón tan tuyo tantas veces ?
Cuando en tu casa oraba por todos menos por mi
¡ No me viste, tú , Dios de los Buenos !.

De pronto una lágrima negra ensucia
las arrugas de mi rostro decaído.
De repente, el cayado que sostenía mi esperanza
se rompe, se hace cenizas.

¡ Y dónde estas ahora !

El cielo también cubre en las noches
mi infierno
no lo olvides.

No olvides que fui siempre yo
aunque los años de mi sentencia hayan sido tantos.
El tiempo demacra el cuerpo
mas no el alma.

Hoy me suprimen los sueños,
me suprimen los derechos de humanidad.
Hoy me dicen que me olvide de vivir
mas yo miro en la distancia el campanario de tu iglesia y me pregunto...
¿ Dónde estas tú ?

Sólo recuerda que si me fui de tu cuidado
hoy soy la oveja perdida que le hace falta a tu rebaño.
Te dejé una petición al pie de mi celda:

¡ Por favor !,
Desde el umbral de mis ruegos te lo imploro:
¡ acuerdate de mi !.
Soy el hombre más malo del mundo, ¡ el peor !.
Tu hijo,
el seis cientos sesenta y seis.

Termino Contigo

Termino contigo para nunca acordarme
de las cosas compartidas,
de lo poco juntos.
Para no acordarme de tu forma de reír,
de mirar.
Para no contar de nuevo nuestras innumerables peleas.

Termino contigo, y sin llorar, sin reclamar.
Aunque tú muy bien sepas adivinar mi desvarío.
Aunque me trague otra vez las mil cosas que antes no pude decir:
Ese "te odio" atrapado en el alma.

Termino,
sin saber a ciencia cierta qué será de mi después.
Si por una mala jugada del destino
volveré a verte.

Y desde dentro,
desde lo más sincero que un ser humano pueda decir
termino contigo guardando
lo mejor del amor.

Hoy vuelvo a conocer el abismo,
el fracaso en ese viaje sentimental del ser.
Vuelvo a enfermarme sin ser inmune
de eso que todos llamamos " recuerdos".

¡ Y que recuerdos !
Tu mirada saliendo de entre luces en aquella noche.
Tus besos, tu sonrisa despertando en la mañana
en mí una inmensa alegría.

Pero termino contigo....
Termino contigo y termino con ambos.

Sin tener derecho, preso de mi soledad
me refugio en la rabia y en el silencio de mi corazón
y como todo ser humano me quiebro.

¡ Oh Dios mío !.
Puede sonar tan sencillo decirle a quien tú quieres: no quiero verte, ¡ te odio !
Mas qué difícil es decirle a quien tu odias: regresa pronto por favor, te amo,
¡ te amo tanto !.