Cae mi mente al abismo del silencio repentino.
Tratando de asirse de la soga de la realidad
no logra atrapar ningún momento.
Cae y cae y todos miran indiferentes.
Nadie hace nada en el mundo donde se amarran las vidas a los sueños.
De pronto, se abre un espacio diminuto
cual rosa, cual niño resplandor del cielo
y en ese instante divino pero aún en negro
logro verte y te me quedas viendo tan sólo para herirme.
No es sólo tu mirada hermosa
No es sólo tu sonrisa bella
Todo se convierte en el vasto paisaje de una realidad imaginada
y en ella
me enamoro y vuelvo a soñar.
Tú,
no eres el nombre que esperaba repetir de noche.
Pero es tu dulzura lo que espero siempre al caer la tarde.
Tú,
no eres esa musa de mis letras.
Pero escribes en mi corazón y en mi alma tantas cosas bellas.
El abismo no es muy hondo
y es tan amplio este espacio diminuto
que en el papiro de las lineas de mi recordar
puedo guardarlos para siempre verlos luego.
La mente ha llegado hasta el fondo del abismo
Reponiéndose,
ha atrapado su momento y pensando en tus labios ha empezado a subir
Hoy te llora rebozando de emoción y te dice junto a un coro de ángeles inventado:
Mi bella linda
Eres mucho más de lo que había esperado para mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario