sábado, 23 de enero de 2010

Realidad

Se escuchan azotes desde el cuarto adyacente,
lamentos, gritos espantosos.
¿Quién está causando éste martirio?
Pregunto.
De repente la puerta abierta y mis ojos
se cubren de miedo y de intriga.
La imagen que aparece no es muy clara.

¿Quién es?, ¡Quién!
Insisto.
Los nervios y el pánico entrecruzados,
unidos, me transforman totalmente
siendo el cobarde que nunca quise ser.

La imagen, ¿no era acaso muy pequeña?
¿un punto en el horizonte imposible?
Es ahora la amenaza que me causa
el más cruel y horrendo castigo psicológico.

La imagen enorme y confiada de sí misma
se aproxima a donde estoy lentamente.
Ha dejado a ese "alguien" en silencio,
mudo, no sé, quizás muerto.

¿Por qué no respondes a mi duda?
¡Quién eres!, ¡Por favor!, ¡Dímelo ya!
Al no responder mi supuesto verdugo
como una rata recurrí a las sombras.

La imagen se acercó y me miró detenidamente.
Fue tan clara para mí entonces.
Me dijo : A ti no te haré daño si me aceptas.
Traía en su frente, en su pecho y en sus manos su nombre,
se llamaba....Realidad.

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