lunes, 26 de julio de 2010

666

Desde las sombras te escribe a escondidas,
tu hijo,
el hombre más odiado del mundo.
Desde la fría loza,
entumecido.
Desde esta celda a oscuras solitario y enfermo
el llamado: seis cientos sesenta y seis.

Te escribe,
para reirse de tu promesa de vida eterna,
para burlarse de la creencia de que existe una fe
que mueve montañas.

Pues han sido tan fuertes los golpes,
los gritos de "basta" callados,
las noches de hambre y de sed,
las frustraciones continuas.

¡ Si !
¡ Yo maté !
Yo me perdí en la droga, en el alcohol.
Yo dejé mil familias llorando destruidas.
Mi madre, mi padre, mis hijos, mis amigos....¡ mi amor !.

¿ Acaso la piedra moviste ?
¿ No fue mi corazón tan tuyo tantas veces ?
Cuando en tu casa oraba por todos menos por mi
¡ No me viste, tú , Dios de los Buenos !.

De pronto una lágrima negra ensucia
las arrugas de mi rostro decaído.
De repente, el cayado que sostenía mi esperanza
se rompe, se hace cenizas.

¡ Y dónde estas ahora !

El cielo también cubre en las noches
mi infierno
no lo olvides.

No olvides que fui siempre yo
aunque los años de mi sentencia hayan sido tantos.
El tiempo demacra el cuerpo
mas no el alma.

Hoy me suprimen los sueños,
me suprimen los derechos de humanidad.
Hoy me dicen que me olvide de vivir
mas yo miro en la distancia el campanario de tu iglesia y me pregunto...
¿ Dónde estas tú ?

Sólo recuerda que si me fui de tu cuidado
hoy soy la oveja perdida que le hace falta a tu rebaño.
Te dejé una petición al pie de mi celda:

¡ Por favor !,
Desde el umbral de mis ruegos te lo imploro:
¡ acuerdate de mi !.
Soy el hombre más malo del mundo, ¡ el peor !.
Tu hijo,
el seis cientos sesenta y seis.

Termino Contigo

Termino contigo para nunca acordarme
de las cosas compartidas,
de lo poco juntos.
Para no acordarme de tu forma de reír,
de mirar.
Para no contar de nuevo nuestras innumerables peleas.

Termino contigo, y sin llorar, sin reclamar.
Aunque tú muy bien sepas adivinar mi desvarío.
Aunque me trague otra vez las mil cosas que antes no pude decir:
Ese "te odio" atrapado en el alma.

Termino,
sin saber a ciencia cierta qué será de mi después.
Si por una mala jugada del destino
volveré a verte.

Y desde dentro,
desde lo más sincero que un ser humano pueda decir
termino contigo guardando
lo mejor del amor.

Hoy vuelvo a conocer el abismo,
el fracaso en ese viaje sentimental del ser.
Vuelvo a enfermarme sin ser inmune
de eso que todos llamamos " recuerdos".

¡ Y que recuerdos !
Tu mirada saliendo de entre luces en aquella noche.
Tus besos, tu sonrisa despertando en la mañana
en mí una inmensa alegría.

Pero termino contigo....
Termino contigo y termino con ambos.

Sin tener derecho, preso de mi soledad
me refugio en la rabia y en el silencio de mi corazón
y como todo ser humano me quiebro.

¡ Oh Dios mío !.
Puede sonar tan sencillo decirle a quien tú quieres: no quiero verte, ¡ te odio !
Mas qué difícil es decirle a quien tu odias: regresa pronto por favor, te amo,
¡ te amo tanto !.