viernes, 22 de enero de 2010

De Viento y Piedra

Los viernes por la tarde voy a la playa
para sentirme sol
mar y arena.

No soy de los que lloran al ver venir la aurora.
Yo no tengo pena en mi.
Mi corazón es de viento y piedra.

Como la arena, suelo ser deformado.
Sin embargo vuelvo a ser lo mismo siempre,
sabana vasta y humedecida.

Como el mar, suelo cantar libremente
con la brisa que es mi orquesta compañera.
Hay veces en mis olas espumosas
traigo conmigo el recuerdo de un amor.

Como el sol, suelo dormir
después de un día haciendo maravillas.
Mis rayos y mi fulgor cansados
hallan refugio entre la nube y la montaña.

Los viernes suelen ser días tan cortos para mi.
El viento viaja rápido y la piedra no es sólida.
Entonces ya no tengo corazón.
Entonces, la pena vuelve
y te extraño tanto.

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