Al morir el día, cantan y cantan...tristes
Mi mar es un mar de suplicio
desde el día en que dejaste la playa.
Allá en la distancia vienes,
le digo a mi corazón que se pone a jugar a que es verdad
para no llorar conmigo.
Si,
sabes no se sonríe mucho desde el martes de tu adiós.
no se escribe tan feliz y tan romantico
desde el momento en que mi mano dejó tu mano aquella vez.
Al morir el día
cantan las gaviotas, cantan las olas, canta el pequeño universo
armado de la lástima que inspiran
mis lágrimas porque no estas aquí.
Cantan sin ser aves cantoras, cantan...
"volveré a verte en una semana, lo prometo".
Un eco que se introduce hasta lo más hondo de mi.
Un sentimiento confundido que de entre tantas emociones juntas
encuentra algo de dolor y de soledad
para ponerlo en mi alma.
Se repiten
tanto las tardes en la orilla escribiendo tu nombre en la arena,
como las noches de luna blanca enamorando
rezando cuanta oración aprendida
pidiéndole a Dios ya sin fuerza espiritual alguna
verte pronto volver.
¡ Volver !
Qué tan poco hombre me siento sin ti, amor mío.
Cómo quisiera que terminase ya todo si la vida me dijese que aún continuarás lejos de mí.
Al morir el día
al morir el día cantan y cantan .... tristes.
La tarde gris, el mar azul, la arena solitaria,
las gaviotas que parten lejos,
el mundo entero sin ti.
¡ Oh, que gran dolor !.
¡ Que inexplicable final a mi existir !
Ve, destino mío.
Termina ya el martirio que estoy sufriendo por su ausencia
¡ Hazme morir!
El vacío y la desdicha al corazón me llegan juntos.
Ella no volverá jamás.
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